1. Controlar las notificaciones
No es necesario “reaccionar” ante cualquier notificación, pues muchas de ellas son irrelevantes o no están directamente relacionadas con el trabajo que realizamos, y tan solo nos llevan a la distracción. Entendiendo esto, es mejor administrar todas nuestras notificaciones de tal manera que solo las más críticas queden activas (estas pueden ser las de una persona en específico o de un proyecto en particular).
De esta manera las distracciones serán menos y el sentirse abrumado por las mismas, también












